“El oligopsonio… A más de uno esta palabra nos sonará a chino, y a los más eruditos en la materia no será necesario que se la expliquemos.

Según la RAE, el significado de tal palabro es el siguiente: ‘Situación comercial en que es muy reducido el número de compradores de un determinado producto o servicio’. Y es en esta definición en la que hoy nos detendremos para llevarla al terreno que nos ocupa en nuestro sector.

Bien es sabido el abuso manifiesto que ejercen determinadas compañías de seguros para tratar de desviar la reparación de sus asegurados al recibir un golpe de un contrario a los talleres que tienen concertados, talleres de calidad, o talleres preferentes.

Partimos de la base de que al recibir un golpe de un tercero (para que nos entendamos: otro coche te da el golpe a ti) la aseguradora no tiene ningún poder de redirigir el vehículo para ser reparado a un taller o a otro. Y ninguna compañía significa NINGUNA compañía, por mucha póliza ‘Tú Eliges’ que tengas firmada, como en el caso de Mapfre. Es ilegal. Igual que la cláusula que la compañía AXA incluye en las condiciones generales: en este caso es doblemente ilegal, ya que todas las cláusulas limitativas deben estar en las condiciones particulares y ser explicadas antes de su firma.

Sabido esto, algo que se supone que a estas alturas debería conocer cualquier taller que se precie, volvemos a nuestra famosa palabra: oligopsonio. La definición puede que no llame la atención a simple vista, pero si la aplicamos a la realidad de los talleres la cosa ya se complica.

Pues bien, lo explicaré en castellano antiguo: oligopsonio es lo que están haciendo desde hace bastantes años las compañías de seguros con estos talleres y en general con todos los talleres de reparación.

Una compañía de seguros tiene el poder de dominar el mercado de la reparación, en cuanto al precio y las cantidades de las mismas, en perjuicio de sus proveedores. Dicho más claro aún: la compañía de seguros impone el precio de la mano de obra que le va a pagar al taller por las reparaciones de esos siniestros, engatusándoles con la cantidad de siniestros que desviará al mencionado taller concertado, calidad o preferente. Pero no quedará en esto la cosa, ya que también le dirá a qué proveedor de recambios deberá solicitar las piezas para la reparación, beneficiándose la aseguradora del descuento de material. El taller será casi un esclavo de la compañía.

Por todo ello, la compañía está ejerciendo un oligopsonio, incluso un monopsonio, y los talleres concertados serán empresas que sólo dependerán en su mayoría de esa compañía o vendedores de horas de trabajo.

Dicho lo cual, cada uno es libre de hacer con su taller lo que quiera: llegar al acuerdo con estos oligopsonios, o lo que considere. Lo que no puede ser, en un país desarrollado y en pleno siglo XXI, es tratar de que todos los talleres tengamos que cumplir con el acuerdo de unos pocos. No amigos míos, defendamos nuestros negocios como son: libres y para todos, sin importar en qué compañía esté asegurado el coche siniestrado, sin tener que claudicar ante estas compañía por la amenaza constante y continua que ejercen sobre nuestros negocios, amenaza que se traduce siempre de la misma manera: “No cobrarás por la reparación efectuada”

Defendamos nuestros negocios, defendamos nuestro precio de mano hora digno, defendamos la calidad en nuestras reparaciones y sobre todo defendamos a nuestros clientes, ya que al fin y al cabo son ellos los únicos que tiene el derecho de elegir dónde reparar sus vehículos libremente y sin amenazas”.

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